En el marco de un país que exige resultados más que promesas, la gestión actual del ingeniero civil Eduardo Estrella al frente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) se perfila como un giro necesario y tangible en la infraestructura nacional. Llegó el 26 de febrero de 2025 mediante el decreto 48-25, heredando grandes expectativas y asumiendo el reto de traducir discurso en obra.
Desde su posesión, Estrella ha puesto el acento en dos prioridades claras: la conclusión de proyectos estratégicos que ya están en ejecución, y el impulso de nuevas obras que refuercen la conectividad, movilidad y calidad de vida para todos los dominicanos. Este compromiso se evidencia no solo en el anuncio, sino en una gestión que, sin estridencias mediáticas, apuesta por la eficiencia, la transparencia y el impacto real.
En efecto, Estrella retoma una trayectoria de décadas en el ámbito de la infraestructura pública —con servicios previos en el propio MOPC y como Secretario de Estado de Obras Públicas y Comunicaciones en los años noventa— lo que le confiere conocer los entresijos técnicos, logísticos y administrativos de un ministerio como este. Al regresar al cargo tras 30 años, su planteamiento se apoya en la idea de “volver a casa” para dar continuidad a iniciativas que estaban en marcha, pero que requieren un liderazgo renovado.
Así, bajo su gestión silenciosa pero eficaz, se han priorizado obras de infraestructura vial, urbana y habitacional, reconociendo que el crecimiento del país no solo se mide en autopistas, sino también en caminos vecinales, viviendas dignas y accesos que comunican comunidades olvidadas. Un ministro que habla menos y obra más, y que entiende que cada palada de cemento o cada señalización colocada en la vía es una inversión directa en la prosperidad nacional.
La República Dominicana requiere actuaciones que trasciendan los titulares y entren en el terreno del cambio visible. En ese sentido, Estrella ha fijado como eje cumplir lo prometido, optimizar recursos y cumplir plazos, bajo un esquema de responsabilidad que combina la experiencia técnica con la voluntad de servicio público.
En resumen, en el Centro Nacional de Noticias ( CENN) creemos que más allá de los discursos y las ilusiones, lo que el país observa y reclama es infraestructura que funcione. Y con el ministro eficiente silencioso al timón del MOPC, la esperanza de que los proyectos se concluyan, se entreguen y generen impacto efectivo vuelve a tomar cuerpo.
En tiempos donde la obra suele tardar, la gestión se hace esperar y el ciudadano reclama resultados, el liderazgo de Estrella representa una apuesta concreta, discreta pero decisiva, por la República Dominicana que conecta, que avanza y que mejora su vida diaria.
