El presidente de la República advirtió que la guerra en Irán está generando un aumento significativo en los precios internacionales del petróleo, combustibles y algunos alimentos, lo que tendrá repercusiones directas en la economía nacional, al tiempo que anunció medidas para mitigar su impacto sin comprometer la estabilidad fiscal.
En un mensaje dirigido al país ayer, Luis Abinader explicó que la crisis internacional ha provocado tensiones en los mercados energéticos, debido a la interrupción parcial del suministro a través del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural que se consume a nivel global. Esa situación ha derivado en un incremento sostenido de los precios del crudo y sus derivados.
El mandatario precisó que el país importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que no tiene control sobre los precios internacionales. En consecuencia, el alza del petróleo impacta de forma directa en los costos del transporte, generación eléctrica y otras actividades económicas clave.
Como respuesta, dijo que el Gobierno ha activado un sistema de monitoreo diario de los mercados internacionales para anticipar efectos en la economía local y tomar decisiones oportunas. Se definieron tres líneas de acción: preservar la estabilidad macroeconómica, contener el aumento de los precios de los alimentos y sostener la inversión pública.
